Ha pasado poco más de un mes desde que el
directorio de la FPF rechazó el cambio de localía solicitado por el
club Idunsa de Arequipa como parte de la "alianza estratégica"
planteada por el Carlos A. Mannucci de Trujillo para asumir las riendas
de cuadro agustino.
La negativa de la máxima autoridad de nuestro balompié no hizo más que firmar la sentencia de muerte de un equipo que por casualidad llegó al torneo de ascenso, en contra de la voluntad de sus dirigintes quienes incluso plantearon la posibilidad de vender la categoría a inicios de la temporada 2009 tal y como lo hicieron en el año 2006 con el desaparecido Atlético Universidad. Incluso semanas después de que concluyera la campaña 2009, la directiva universitaria se planteó la posibilidad de solicitar formalmente ante la FPF regresar a la Copa Perú. Es decir, desde fines del mes de octubre se sabía que Idunsa era un equipo que agonizaba y mal.
La negativa de la máxima autoridad de nuestro balompié no hizo más que firmar la sentencia de muerte de un equipo que por casualidad llegó al torneo de ascenso, en contra de la voluntad de sus dirigintes quienes incluso plantearon la posibilidad de vender la categoría a inicios de la temporada 2009 tal y como lo hicieron en el año 2006 con el desaparecido Atlético Universidad. Incluso semanas después de que concluyera la campaña 2009, la directiva universitaria se planteó la posibilidad de solicitar formalmente ante la FPF regresar a la Copa Perú. Es decir, desde fines del mes de octubre se sabía que Idunsa era un equipo que agonizaba y mal.
A
inicios del 2010 las intensiones del Carlos A. Mannucci por fusionarse
con algún club de la Segunda División era un secreto a voces.
Estuvieron en tratativas con el Sport Águila y el Deportivo Coopsol,
finalmente el elegido fue el Idunsa. Si bien es cierto que subir de
categoría usando medios económicos es poco ético o deportivamente
incorrecto (como lo hiciera la Universidad San Martín cortesía de
Freddy Ames), en este caso era más que justificable dicha transgresión
puesto que de un lado, teníamos un equipo con historia y tradición
dispuesto a invertir y llenar de alguna manera el vacío que dejaron
Sport Boys y Deportivo Municipal (seamos honestos para el sponsor
oficial el torneo carece de interés desde que ambos clubes dejaron la
categoría por razones distintas) frente a una pseuda institución que
mantuvo a sus jugadores con los sueldos atrasados varios meses y a
muchos de los cuales se les pidió olvidar esa "pequeña arruga" a cambio
de entregarles su carta pase para a fin año.
El
resultado de la frustrada "alianza estratégica" entre Mannucci e Idunsa
era obvio y más que predecible: el cuadro granate se encuentra en total
abandono, sin jugadores, sin entrenador y corriendo el riesgo de no
presentarse; peor imposible. Ya el rector de la UNSA, Valdemar Medina
Hoyos repitió por enésima vez la semana pasada que la Universidad
Nacional de San Agustín no cuenta con el prespuesto necesario para
hacerse cargo del equipo ni mucho menos le interesa hacerlo. Tampoco ha
podido concretarse la llegada de algún benefactor o empresario generoso
que quiera salvar la penosa situación del equipo.
Así
las cosas, el resultado de tan sospechosa decisión por parte de la FPF
nos deja la sensación de que se pretende sabotear el campeonato de la
Segunda División Profesional y que la intención es que relevancia. Peor
aún, los propios delegados de la segunda (quienes a última hora
cambiaron de parecer) se metieron cabe a sí mismos al defender la
permanencia en la categoría de un club que sencillamente se encuentra a
la deriva.
Si
hubieron intereses de por medio por parte de terceros? probablemente,
no es de extrañarse que algunos medios trujillanos realizaran una
campaña de desprestigio en contra de la iniciativa del Mannucci y en
especial contra Daniel Salaverry. Pero así se maneja el fútbol en
nuestro país, así se maneja este negocio gracias al cual se benefician
unos cuantos: los que tienen la sarten por el mango, los que pueden
decidir el destino de un torneo que estaba ganando interés gracias a lo
ocurrido en la temporada 2009, pero que para este año apenas cuenta con
unos cuantos equipos de renombre.
Ojalá
pues que Idunsa no termine retirándose del torneo por falta de
presupuesto, ojalá que este equipo no tenga una temporada mediocrea,
ojalá que este año el torneo sea mucho más apasionante que el del año
anterior, ojalá que de una vez por todas el fixture oficial sea
publicado antes de fin de mes, ojalá que el torneo empieze el 15 de
mayo tal y como se anunció, ojalá que no estemos ad portas del inicio
de la decadencia del torneo, ojalá que tras lanzar todas estas
suposiciones esta vez estemos equivocados. Sólo nos queda pensar
bonito!!!
Escrito por Giancarlo CórdovaTOMADO DE: http://segundaperu.blogspot.com

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