Echadas del estadio por "publicidad encubierta"
El árbitro francés Sthepane Lannoy no expulsó a ningún futbolista
en el partido Holanda-Dinamarca, pero la FIFA se encargó de echar a un
grupo de aficionadas de la 'oranje' durante el choque del lunes pasado
en el estadio Soccer City. Los agentes de seguridad expulsaron, en la
segunda mitad del partido, a un total de 36 jóvenes al considerar que
sus vestidos naranja eran parte de una campaña de publicidad encubierta
de una empresa no patrocinadora oficial del Mundial. La prenda naranja
formaba parte de un paquete promocional que regalaba la marca de
cerveza, Bavaria, al comprar su producto como parte de su campaña de
publicidad para el Mundial.Una de las chicas detenidas que llevaba el sensual vestido, Barbara Kastein, explicó en un medio local que al momento de ser echadas "nos obligaron a subir las escaleras a empujones". Tras estar retenidas durante tres horas en dependencias de la FIFA, "nos dijeron que la publicidad encubierta es un delito en Sudáfrica, que nos iban a detener y que tendríamos que pasar seis meses en la cárcel", añadió. La FIFA, por su parte, indicó que las mujeres eran sudafricanas y no holandesas, y que no se llevó a cabo ninguna detención.
Los pantalones, el precedente
Según el portavoz de Bavaria, Peer Swinkels, "el emblema de la marca no está en la prenda. La gente debería tener el derecho a llevar lo que quisiera". Esta no es la primera vez que Bavaria es protagonista de una campaña en un Mundial. En el de Alemania, en 2006, diseñó unos pantalones con los que la FIFA no permitía la entrada a los estadios, por lo que varios aficionados tuvieron que ver los partidos en ropa interior. Su campaña ha vuelto a tener una repercusión mundial.
TOMADO DE: http://www.elmundodeportivo.es
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